NUESTRA COLECCIÓN
DOS FRAGANCIAS.
UNA MISMA INSPIRACIÓN.


ESENCIA DE LA ISLA DE LA TOJA
Una fragancia de autor creada por Antonio Gardoni, maestro perfumista reconocido mundialmente. Cada nota es un fragmento de isla capturado en la botella.

Descripción olfativa
La Esencia de la Isla de la Toja es un homenaje al territorio donde el océano y la tierra trazan sus propios rituales. Una oda a la memoria sensorial, a la naturaleza indómita, al tiempo suspendido.
El perfume se abre con una arquitectura luminosa de cítricos nobles: limón, bergamota y pomelo. Son las primeras luces del día sobre el Atlántico. El aire se llena del brío salino del mar. Las olas se elevan contra la roca y la bruma marina asciende, ligera, para envolverlo todo en su pureza mineral.
Las notas acuáticas revelan su profundidad cristalina a través de matices de sandía y pepino, que nos conducen hacia el corazón verde del perfume. Avanzamos entre hierbas y plantas aromáticas como quien camina por un jardín secreto. La albahaca, la lavanda, el regaliz, el apio tierno, el helicriso y el geranio componen una sinfonía moderna de naturaleza viva. Las higueras, los laureles y las grosellas proyectan sombras suaves sobre el sendero, creando un refugio íntimo y vegetal.
El perfume se vuelve confidencial. Aparecen los membrilleros y el aroma de las rosas antiguas, de las camelias y del jazmín que trepa por muros centenarios. Un bouquet que abraza y despierta recuerdos heredados, casi ceremoniales.
En el corazón de la isla, el gran hotel legendario exhala notas dulces y tibias de vainilla y manzanas caramelizadas. Es el eco de una tradición. Una señal de permanencia. La infancia, la celebración, el lujo de lo auténtico.
La base descansa en un acorde de maderas y resinas de elegancia intemporal: cedro y sándalo empolvados dialogan con la riqueza del ládano y el benjuí. Una firma cálida, casi animal, que perdura sobre la piel como un secreto compartido.






No es solo una fragancia.
Es un territorio de emoción.
Una isla preservada en el recuerdo.
Un instante eterno.
Historia, bienestar, exclusividad y refugio.

AGUA DE LA ISLA DE LA TOJA

DESCRIPCIÓN OLFATIVA
Agua de la Isla de La Toja se revela como una composición de refinamiento absoluto, una interpretación contemporánea del lujo silencioso. Un eau de cologne concebido no como un gesto inmediato, sino como una experiencia prolongada, sutil y profundamente evocadora. Un paseo íntimo por la isla, donde cada nota recoge las sensaciones del paisaje y las transforma en memoria.
La fragancia se abre con una luminosidad chispeante. La bergamota y el limón dibujan una claridad precisa, elegante, como la primera luz filtrándose entre la niebla atlántica. La pimienta rosa natural introduce un destello vibrante y sofisticado, mientras la nuez moscada aporta una calidez discreta, casi susurrada. Es el inicio del recorrido: el aire puro, el despertar pausado, la isla en silencio.
Pronto, el perfume se deja atravesar por el viento que corre entre los pinos. Aparecen matices verdes y acuáticos de gran pureza: un ligerísimo toque de membrillo verde gallego, casi imperceptible y contenido; una fugaz nota de menta y eucalipto del país, que evocan una ligera brisa marina salina mezclada con el frescor cristalino del agua termal. Una potente sensación de limpieza profunda, mineral y balsámica, como sumergir las manos en una fuente natural.
El corazón floral se despliega con elegancia medida. Jazmín y geranio se expresan con una sobriedad exquisita, evocando la frescura de las flores recién cortadas en el jardín del gran hotel. El lirio aporta una suavidad empolvada y noble, que se funde con la estructura seca y refinada de la madera de cedro natural. Es el momento del paseo lento, de la sombra ordenada, del tiempo suspendido.
En el fondo, la fragancia encuentra su anclaje definitivo. El pachulí y el vetiver naturales trazan una base profunda, terrosa y distinguida, enraizada en la identidad de la isla, en el azul marino de la ría. El papiro introduce un acento seco y mineral que evoca el camino en el corazón de la isla, mientras el almizcle envuelve el conjunto con una estela suave, envolvente, casi textil, que nos recuerda la moda elegante de sus habitantes. Una firma discreta y segura, que permanece sin alzar la voz.
Agua de la Isla de La Toja se posa sobre la piel como una presencia elegante y refrescante. Un eau de cologne que no busca destacar, sino pertenecer; que acompaña el ritual diario con naturalidad y distinción. Un lujo auténtico, depurado, elegancia silenciosa que ofrece bienestar sensorial y una profunda memoria olfativa. Tradición gallega y perfumería de autor firmadas por Casa Riestra · La Caeira 1899.
una FraganciA de autor con historia QUE trasciende.
Perfumería que conecta naturaleza, memoria y emoción.
Una isla. Cinco ingredientes fundamentales.
El dulzor dorado del membrillo gallego al sol.
Cristales de sal que deja el mar sobre las rocas.
El frescor verde del eucalipto bajo la brisa.
Pétalos de camelia que se abren en silencio.
Bergamotas cortadas en mitades que expanden su frescor.
La naturaleza de La Toja, capturada en cada nota.






La Isla de La Toja como musa, como refugio,
coMo puente entre el pasado y el presente.

Lo que nos distingue:
Calidad Premium:
Cada fragancia está compuesta con los mejores ingredientes alcanzando una vivencia sensorial olfativa única y la excelencia en la elaboración de productos, reflejo de la tradición familiar desde 1899.
Sostenibilidad:
Estamos comprometidos con prácticas responsables que cuidan del medio ambiente utilizando sólo productos naturales y responsables que no dañen el
medio ambiente y ser reciclables y sostenibles.
Experiencia Personalizada:
La fragancia se adapta a cada tipo de piel de forma distinta por lo que no será igual al utilizarla un hombre o una mujer, un tipo de piel con más o menos acidez y así se adaptará a cada estilo y personalidad.